POR RAMIRO ORTEGA VALDEZ
EXPRESO-LA RAZÓN
Las intensas lluvias que azotan la región cañera comenzaron a dejar afectaciones en municipios y comunidades rurales, donde caminos destruidos, construcciones antiguas en riesgo de colapso y el temor por fuertes bajadas de agua mantienen en alerta a corporaciones de emergencia.
En Xicoténcatl, el director municipal de Protección Civil, Almir Nelson García Rodríguez, informó que, varias construcciones antiguas tuvieron que ser acordonadas de manera preventiva debido a daños estructurales que representan peligro de derrumbe, explicó que, a principios de año iniciaron un censo de inmuebles deteriorados con apoyo ciudadano, permitiendo identificar focos rojos que durante esta temporada de lluvias elevan considerablemente el riesgo de accidentes y personas lesionadas.
Además, en Gómez Farías, la preocupación se concentra en las comunidades ubicadas en las faldas de la sierra, donde el incremento en los escurrimientos mantiene bajo vigilancia permanente ríos y arroyos.
El comandante de Protección Civil y Bomberos, Juan Ruiz señaló que, se monitorean físicamente los niveles de los ríos Sabinas, Frío y Guayalejo ante el temor de una repentina creciente que pudiera dejar incomunicadas varias comunidades rurales.
Asimismo, en el ejido Camotero 2, en la zona temporalera de El Mante, uno de sus accesos tuvo que ser cerrado luego de que las corrientes pluviales y el desborde de arroyos provocaran un fuerte deslave que prácticamente destruyó parte del camino principal.
Juan José López Bárcenas, comandante de Protección Civil y Bomberos, base Nueva Apolonia, explicó que , la fuerza del agua erosionó severamente la vía que comunica con distintas comunidades rurales, por lo que el área fue acordonada ante el riesgo de accidentes, y advirtió que, de continuar las lluvias, podrían registrarse más daños en caminos rurales y comunidades aisladas en distintos puntos de la región.
