POR RAMIRO ORTEGA VALDEZ
EXPRESO-LA RAZÓN
Ciudad Mante inició la semana prácticamente paralizada, las lluvias registradas desde la madrugada de este lunes dejaron colonias enteras bajo el agua, suspendieron actividades, colapsaron vialidades y obligaron a muchas familias a permanecer en sus hogares ante la imposibilidad de salir entre corrientes pluviales y calles intransitables.
Los mayores problemas se reportaron en colonias como Arbustos, Cárdenas, Vicente Guerrero, Azucarera, Cantarranas y Núñez, además de afectaciones en las Nacionales, Linares y el ejido San Agustín, las zonas bajas de los bulevares Enrique Cárdenas González y Luis Echeverría Álvarez, así como la avenida Rotaria y Antonio Caso, nuevamente concentraron los escurrimientos que descendieron desde distintos sectores de la ciudad hasta convertir calles y cruceros en auténticos ríos.
En colonias como Cárdenas y Arbustos, automovilistas avanzaban prácticamente a ciegas ante zanjas, baches y hundimientos ocultos bajo el agua, varias autos resultaron con fallas mecánicas por el exceso de humedad, mientras otros conductores estuvieron a punto de accidentarse al caer en desniveles invisibles, el deterioro de las calles y la falta de pavimentación agravaron el riesgo para quienes intentaban cruzar sectores completamente inundados.
La suspensión temporal del transporte urbano dejó varados a trabajadores, estudiantes y padres de familia desde temprana hora, y muchas personas tuvieron que caminar entre corrientes llevando el calzado en las manos para evitar empaparlo, mientras decenas de menores no acudieron a clases y empleados retrasaron o cancelaron su llegada a centros laborales y universidades por temor a sufrir accidentes.
El activo inicio de la temporada de huracanes volvió a exhibir la vulnerabilidad de las zonas bajas de Ciudad Mante, donde cada tormenta revive los problemas en servicios del drenajes y calles destruidas, algunos habitantes advirtieron que, si las lluvias continúan con esta intensidad, los daños podrían escalar a emergencias mayores, con vehículos atrapados, viviendas afectadas y riesgos cada vez más graves para las familias mantenses.
