Por Harold Meade
Expreso – La Razón
Las elevadas rentas comerciales, aunadas al incremento en los gastos operativos, han propiciado el cierre de entre 25 y 30 negocios en El Mante desde el año pasado a la fecha, una situación que mantiene bajo presión al comercio local, principalmente a los establecimientos de ropa, calzado, alimentos y otros giros tradicionales, evidenció Amado Núñez Numa, presidente de la Cámara Nacional de Comercio en El Mante.
El directivo de la CANACO, señaló que uno de los principales factores que afectan la permanencia de los negocios es el pago de alquileres, especialmente para aquellos comerciantes que no cuentan con un local propio.
Explicó que a esta carga se suman los costos de energía eléctrica, nómina, cuotas al Instituto Mexicano del Seguro Social, aportaciones al INFONAVIT y otras obligaciones que deben cubrir los establecimientos para mantenerse en operación.
El dirigente empresarial, destacó que los incrementos en los gastos laborales también complican la contratación y el sostenimiento de una plantilla de trabajadores, mientras que el consumo de electricidad representa otro desembolso considerable, particularmente para los negocios que requieren mantener equipos de aire acondicionado encendidos durante gran parte del día.
“Hay propietarios que tienen acostumbrado a tener su aire acondicionado prendido todo el día y los costos de la energía eléctrica también asfixian mucho”, expresó, al reiterar que las elevadas rentas representan uno de los principales obstáculos para la supervivencia del comercio organizado.
Núñez Numa, agregó que la competencia de las ventas por catálogo también ha afectado a establecimientos de ropa y calzado, al representar una alternativa de compra frente a los comercios tradicionales.
Como ejemplo de los negocios afectados por estos costos, mencionó a la empresa regional Super Cream, que dejó de operar en la Ciudad. De acuerdo con el dirigente, entre los factores que influyeron en su salida se encontraban los gastos de renta, nómina, electricidad y seguridad social.
Asimismo, señaló que los comerciantes enfrentan dificultades relacionadas con los precios y el comportamiento de diversos productos de la canasta básica, entre ellos el huevo, además de otros artículos como carbón, cigarros, refrescos, cerveza, papa, carne y pescado.
Rentas comerciales alcanzan hasta 90 mil pesos mensuales
Por su parte, el empresario local Ernesto Martínez Tortu coincidió en que el costo de los alquileres se ha convertido en uno de los principales factores que contribuyen al cierre de establecimientos en El Mante.
Explicó que el pago de un local comercial representa una parte importante de los gastos de operación y que, al sumarse los recibos de electricidad, impuestos, cuotas de seguridad social y salarios, la carga económica puede comprometer la estabilidad de cualquier negocio.
Detalló que en el primer cuadro de la Ciudad, las rentas oscilan entre los 15 mil y los 30 mil pesos mensuales, dependiendo de las dimensiones, ubicación y condiciones del inmueble. Sin embargo, precisó que los locales de mayor tamaño pueden alcanzar alquileres de entre 80 mil y 90 mil pesos al mes.
En el segundo cuadro de la Ciudad, agregó, se encuentran establecimientos con rentas de entre 8 mil y 15 mil pesos mensuales, cantidades que también representan un gasto considerable para los pequeños y medianos comerciantes.
La situación, dijo, no es distinta en los centros comerciales, donde, pese a la menor disponibilidad de espacios, los alquileres pueden ubicarse entre los 35 mil y 40 mil pesos mensuales, incluso para locales de dimensiones reducidas.
Martínez Tortu, estimó que menos del 10 por ciento de los comerciantes establecidos en la zona centro son propietarios de sus inmuebles, mientras que alrededor del 90 por ciento opera en locales rentados, lo que los obliga a destinar una parte de sus ingresos al pago mensual del alquiler.
Advirtió que, cuando los ingresos no son suficientes para cubrir estas obligaciones, algunos negocios terminan por retirarse, dejando de operar ante la imposibilidad de sostener sus gastos fijos.
Mayor competencia y aumento de costos complican la actividad
El empresario, recordó que los comerciantes con décadas de trayectoria han enfrentado distintas etapas económicas, desde devaluaciones y periodos de recesión hasta incrementos en los precios de materias primas y productos necesarios para mantener sus actividades.
En el sector textil, ejemplificó, los costos de telas, algodón, materiales sintéticos e importaciones han representado desafíos constantes, a los que ahora se suma una competencia cada vez más intensa.
Ambos empresarios, coincidieron en que los altos costos de operación, particularmente las rentas, la electricidad y la nómina, mantienen al comercio local bajo presión y dificultan la continuidad de numerosos establecimientos en El Mante.
