Por Ramiro Ortega Valdez
Expreso – La Razón
La persistencia del gusano barrenador mantiene en incertidumbre al sector ganadero de El Mante, donde los productores ven cada vez más lejana la posibilidad de recuperar parte de las pérdidas acumuladas en los últimos años, ante la prolongada suspensión de las exportaciones de becerros a Estados Unidos, evidenció Gabriel García Cisneros, productor ganadero de la región.
Advirtió que continúan registrándose casos de gusaneras en corrales de ganado mayor del municipio, situación que mantiene la preocupación entre los propietarios de ranchos que buscan retomar la normalidad en sus actividades.
Aunque reconoció que han recibido apoyo y asesoría técnica de las autoridades, consideró que las acciones implementadas resultan insuficientes frente a la magnitud del problema, que ha complicado los esfuerzos de los productores para contener la plaga.
Expresó que el impacto económico es especialmente severo para los ganaderos de pequeña y mediana escala que anteriormente colocaban sus becerros en el mercado estadounidense. Ante la imposibilidad de exportar, se han visto obligados a comercializar sus animales en el mercado nacional, donde obtienen precios considerablemente menores.
Esta situación, evidenció reduce sus márgenes de ganancia, mientras los gastos de alimentación, manejo y mantenimiento del ganado continúan acumulándose, particularmente para quienes deben mantener durante más tiempo a los animales en sus ranchos.
Recordó que a esta problemática, se suman las afectaciones provocadas por las sequías de 2023 y 2024, que redujeron la disponibilidad de agua y pastizales y ocasionaron pérdidas para el sector. Después de varios años de dificultades, los productores confiaban en que la reapertura de la frontera representaría una oportunidad para recuperar parte de su rentabilidad.
Sin embargo, dijo, la continuidad de los casos de gusano barrenador ha debilitado esas expectativas y prolongado la incertidumbre sobre el futuro inmediato de la actividad ganadera en la región.
Por su parte, la Unión Ganadera Regional de Tamaulipas ha señalado que los casos locales se encuentran bajo control y que la infraestructura sanitaria ha sido revisada. No obstante, la reanudación de las exportaciones también depende de la autorización de las autoridades estadounidenses y de la habilitación de nuevas estaciones cuarentenarias.
Se advirtió que mientras no se cumplan las condiciones sanitarias y operativas para restablecer los cruces, los ganaderos tendrán que continuar colocando sus animales en el mercado nacional, donde la oferta adicional de becerros que no han podido exportarse presiona los precios.
Para productores como García Cisneros, el problema ya no consiste únicamente en saber cuándo se reabrirá la frontera, sino en cuánto tiempo podrán sostener sus ranchos y afrontar los gastos de operación sin ingresos suficientes para compensar las pérdidas.
