Por Coral Herrera
Expreso – La Razón
Entre aromas, colores y tradición, las familias Soto y Reyes del ejido El Riachuelo del municipio de Gómez Farías, Tamaulipas mantienen vivo el cultivo de flores para el Día de Muertos, una actividad que durante diez años, les ha permitido preservar las costumbres mexicanas y obtener ingresos mediante el trabajo del campo.
Leonardo Soto, uno de los entrevistados, explicó que la actividad comenzó desde el mes de junio, cuando prepararon la tierra y realizaron la siembra para que las flores estén listas durante una de las temporadas de mayor demanda. En aproximadamente media hectárea, cultivan mano de león y cempasúchil, dos especies representativas de las ofrendas dedicadas a los fieles difuntos.
Sin embargo, este año las condiciones climáticas han dificultado el desarrollo de las plantas. Las altas temperaturas y la falta de lluvias afectaron la floración, ocasionando una producción menor a la esperada. Las afectaciones no se limitaron a una sola parcela, pues otros productores de la zona también enfrentaron dificultades para obtener una cosecha favorable, lo que genera incertidumbre sobre la recuperación de los gastos invertidos durante varios meses de trabajo.
Por su parte, Gabriela Elizalde precisó que su familia lleva alrededor de diez años dedicada a esta actividad que han construido con el cultivo de flores de temporada.
Al referirse a las pérdidas en la producción, señaló que las plantas no respondieron como esperaban y consideró que el calor pudo ser uno de los factores principales.
“Ahora no quiso y no nomás aquí, sino que en todos no quiso. Y yo digo que fue el calor”, relató.
Aunque algunas plantas lograron desarrollar flores de buen tamaño, la cantidad cosechada fue inferior a la prevista. Incluso, entre las posibles causas se mencionó la presencia de alguna plaga, aunque esta situación no ha sido confirmada.
Ramos de flores a 70 pesos
Pese a las dificultades, las familias continúan con la venta de sus flores para atender la demanda de quienes se preparan para colocar ofrendas en sus hogares y visitar los panteones durante el Día de Muertos.
Los ramos, se ofrecen en aproximadamente 70 pesos, precio que permite a los consumidores adquirir estas flores tradicionales, mientras los productores buscan recuperar parte de la inversión realizada en la siembra y el mantenimiento de sus parcelas.
Para las familias Soto y Reyes, cada temporada representa el esfuerzo de varios meses, desde la siembra hasta el momento de cortar y comercializar las flores. No obstante, los cambios en las condiciones del clima se han convertido en un desafío para quienes dependen de la producción agrícola.
Así, en el ejido El Riachuelo, la mano de león y el cempasúchil no solo representan los colores característicos del Día de Muertos, sino también el trabajo de familias que, pese a las adversidades, mantienen viva una tradición que forma parte de la identidad cultural de México.
