POR RAMIRO ORTEGA VALDEZ
EXPRESO-LA RAZÓN
Después de tres años de complicaciones durante las temporadas de otoño e invierno, la producción de leche comienza a mostrar una recuperación, favorecida por las lluvias, la disponibilidad de pastos y el manejo adecuado del ganado, condiciones que han permitido mantener rendimientos cercanos a los 10 litros por animal.
Jorge Armando Medina de León, productor ganadero de la zona señaló que, durante los otoños e inviernos de 2022, 2023 y 2024, los productores enfrentaron fuertes dificultades, al desplomarse la actividad de ordeña y reducirse la producción habitual de entre 10 y 12 litros por animal a niveles de apenas cinco a ocho litros en los mejores casos.
Esta situación, reconoció, complicó el cumplimiento de los pedidos de sus clientes y también la elaboración de productos derivados como queso fresco, queso panela y jocoque, alternativas con las que numerosos ganaderos han buscado agregar valor agregado a la leche y diversificar sus ingresos.
Sin embargo, explicó que las condiciones actuales son más favorables, pues las precipitaciones han proporcionado suficiente humedad a los terrenos pecuarios, estimulando el crecimiento de nuevos pastos y mejorando la disponibilidad de alimento para el ganado; a ello se suma la recuperación de represas y bordos de abrevadero, que permiten contar con mayores reservas de agua para los animales.
El productor señaló que, la combinación de alimento, agua y un manejo adecuado del ganado ha permitido sostener rendimientos cercanos a los 10 litros por animal, lo que representa un respiro para la actividad y mejores perspectivas de rentabilidad para quienes dependen de la producción lechera.
Ante la proximidad del invierno, los productores esperan que las condiciones climáticas se mantengan favorables y que el descenso de las temperaturas no afecte significativamente la ordeña, con la expectativa de consolidar la recuperación de una actividad que durante varios años enfrentó fuertes pérdidas en sus niveles de producción.
