En el tablero político tamaulipeco hasta el momento no hay ninguna señal de alerta por un posible arrebato de poder por parte de los panistas, al menos hasta la elección de 2027…
El dominio morenista hasta el momento sólo es diezmado por Río Bravo, que se mantiene bajo el dominio albiazul con Miguel Ángel Almaraz. Pero poco a poco las jugadas podrían resultar en contra de Morena e iniciaría la pérdida de territorios hasta el momento aún controlados.
El caso más significativo se da con Nuevo Laredo. Tras dos trienios de Carmen Lilia Canturosas, los proyectos aterrizados en el cruce fronterizo con Estados Unidos más importante del país no lograron posicionar a Morena y, ante la falta de la marca familiar, Morena pierde dominio.
La dupla Yahleel Abdala-Imelda Sanmiguel le otorga la ventaja al PAN sin que ninguno de las y los actuales prospectos por parte de Morena pueda lograr un mayor posicionamiento.
Además, los últimos dos procesos electorales para la alcaldía terminaron en impugnaciones ante el estrecho margen de votación entre Abdala y Canturosas.
Además del conflicto que existe entre el poder estatal y el municipal sobre la decisión de la futura candidata o candidato.
Las repercusiones legales que actualmente enfrenta Abdala fueron un área de oportunidad bien aprovechada por la laredense para revivir en el escenario político. Y un aumento de despliegue mediático por parte de Imelda Sanmiguel.
En Tampico, el choque de dos fuerzas le da una amplia posibilidad al diputado federal Jesús Nader Nasrallah de regresar al gobierno municipal.
Por el lado morenista, la alcaldesa Mónica Villarreal ha manifestado su decisión de buscar la reelección, aunque la decisión final, al menos en su aprobación, se daría desde Palacio Nacional.
Como punto de equilibrio a los niveles de popularidad de Nader se encuentra la maestra Magdalena Peraza, aunque aún no parece bien definido si continuará del lado morenista.
El grupo del sur enfrenta además un reto en la elección de Tampico, Madero y Altamira para el futuro político de la senadora Olga Sosa. Una muestra de debilidad le sería igual de dañina que una derrota en Nuevo Laredo para la alcaldesa Carmen Lilia Canturosas.
Y el regreso de Nader al poder porteño lo catapultaría para la elección de la gubernatura en 2028.
Nuevo Laredo y Tampico son las dos apuestas más importantes del panismo, además de Río Bravo.
Victoria y Mante son otras dos alcaldías que parecen aún “en el aire” para Morena.
En la capital tamaulipeca, Morena tuvo una cifra récord de aspirantes a la alcaldía, mientras el PAN ya se decidió por Jorge “Tico” García en fórmula con Juanjo Salazar.
Queda en el aire el capital político construido por el exalcalde Óscar Almaraz Smer, además del regreso a la operación política de los grupos políticos cercanos a los exgobernadores Eugenio Hernández Flores y Egidio Torre Cantú.
Y en Mante el regreso a la política del “Truco” Verástegui con la dirigencia del PAN estatal pone en vilo la continuidad de Morena en el ayuntamiento de Mante y a los operadores políticos de Rigoberto Rodríguez Rangel.
La posibilidad de que el PAN recupere dos de las ciudades más importantes del estado y un aumento de presencia política en Victoria y Mante muestran además la vulnerabilidad que aún impera en Morena como un verdadero proyecto político y no como un refugio del oportunismo.
Mientras el panismo se reestructura pese a los constantes manotazos que intentan los hermanos Cabeza de Vaca desde Texas.
@pedroalfonso88
