POR RAMIRO ORTEGA VALDEZ
EXPRESO-LA RAZÓN
La falta de oportunidades laborales, la escasa preparación para acceder a determinados empleos y una economía familiar cada vez más presionada por el encarecimiento de productos han contribuido al crecimiento del comercio informal como una alternativa para obtener ingresos.
Entre las opciones que han encontrado algunas familias se encuentra la venta de frutas de temporada como limón, naranja, mango y jobitos, además de elote desgranado, semilla de calabaza y verduras, productos que ofrecen directamente en la vía pública o recorriendo distintos sectores de la ciudad.
La actividad se concentra principalmente en puntos con gran movimiento de personas, como paradas de carros de ruta, las inmediaciones de las oficinas de Comapa, la plaza y el Palacio Municipal, aunque también existen vendedores que recorren las colonias casa por casa para ofrecer su producto.
Aunque estas ventas difícilmente representan un ingreso suficiente para cambiar la situación económica de una familia, sí permiten generar recursos diariamente y atender necesidades inmediatas, convirtiendo al comercio informal en una salida cada vez más recurrente para quienes no encuentran en el mercado laboral una oportunidad de ingreso.
