POR RAQUEL OSORIO GALLEGOS
EXPRESO LA RAZÓN
Hoy 10 de septiembre, Dafne Zapata Quintos habría cumplido 14 años, pero cegaron su vida durante un campamento, con presunta violencia y tortura.
Dafne estudiaba secundaria, le gustaba el boxeo, bailar y modelar, fue reina de belleza y soñaba con convertirse algún día en médica veterinaria.
Su corta vida también estuvo marcada por una batalla judicial, su madre, Alejandra Quintos, denunció desde 2019 a Gabriel “N”, padre de Dafne, por hechos cometidos cuando ella era una niña y actualmente enfrenta un juicio por abuso sexual agravado.
En julio de 2026, durante sus vacaciones, ingresó a un campamento de verano en la Academia Militarizada Doenitz, en Ciudad Madero.
Lo que debía ser una experiencia de verano terminó en tragedia, Dafne perdió la vida a los 13 años y su muerte dio origen a una investigación por feminicidio que continúa su curso ante las autoridades.
Hoy no estará para apagar 14 velas, pero permanece la historia de aquella adolescente que soñaba, boxeaba, modelaba y disfrutaba sentirse en “modo reina”.
Su ausencia dejó una lucha que no ha terminado, su madre mantiene la exigencia de que se esclarezcan los hechos y que quienes resulten responsables por su muerte enfrenten a la justicia, mientras los procesos relacionados con el caso continúan ante los tribunales.
A Dafne le arrebataron la posibilidad de cumplir 14 años y muchos más, de terminar sus estudios y alcanzar sus sueños. Hoy su nombre permanece no sólo en la memoria de quienes la amaron, sino también en una exigencia que su familia y quienes han acompañado su causa mantienen vigente: justicia para Dafne.
