Por Coral Herrera Lara
Expreso – La Razón
La presencia de cochinilla blanca encendió las alertas entre el sector cañero, debido al impacto que podría generar en el rendimiento de los cultivos y en la recuperación de azúcar si no se mantiene un control oportuno.
Sonia Mayorga, dirigente de la Unión Local de Productores de Caña de Azúcar (ULPCA-CNC), informó que ya se realizó una primera etapa de fumigación en 7 mil 500 hectáreas, mientras que en próximas fechas se contempla atender otras 3 mil 500 hectáreas.
La organización mantiene bajo su atención un total de 15 mil hectáreas, por lo que las acciones de monitoreo y prevención continuarán en el resto de la superficie.
La dirigente cañera señaló que la presencia de esta plaga podría representar pérdidas de entre 20 y 30 por ciento en sacarosa y KARBE, dependiendo del nivel de afectación que alcance el cultivo.
“Hay que hacer aplicaciones ya más selectivas, más específicas”, señaló Mayorga al referirse a la estrategia de control que se está implementando.
Explicó que los productos de acción sistémica se movilizan a través de la savia de la planta, lo que permite combatir a la cochinilla cuando ésta se alimenta.
“La acción sistémica corre por la savia y la cochinilla succiona la savia de las hojas y se muere”, explicó.
Mayorga destacó que la prevención será fundamental para evitar que la plaga avance hacia una mayor superficie, por lo que recomendó mantener limpias las orillas de los cañaverales.
“Lo que viene es prevenirnos. En primer lugar, que las orillas estén limpias, porque de ahí brinca a la caña; esa es la primera recomendación que hacemos”, puntualizó.
Asimismo, consideró importante mantener una fertilización balanceada, además de realizar recorridos constantes para detectar oportunamente cualquier incremento de la plaga.
Las condiciones de lluvia de los próximos meses y viento también deberán ser consideradas para determinar los momentos adecuados de aplicación y garantizar una mayor efectividad de los tratamientos.
