Por Raúl López García
EXPRESO-LA RAZON
Tamaulipas se convertirá durante octubre en un enorme escenario cultural con el desplazamiento de 1,300 artistas por los 43 municipios del estado, como parte de la edición número 33 del Festival Internacional de la Costa del Seno Mexicano, una operación que implicará transporte, hospedaje, alimentación, producción y espectáculos en ciudades grandes, comunidades rurales y ejidos.
El director del Instituto Tamaulipeco para la Cultura y las Artes (ITCA), Héctor Romero Lecanda, explicó que la programación se desarrollará del 2 al 11 de octubre y que uno de los principales retos ha sido diseñar circuitos capaces de llevar espectáculos de calidad incluso a municipios que cuentan con poca infraestructura cultural. “La verdad sí es un trabajo complejo, pero lo realizamos, lo hemos venido realizando desde hace varios meses”, señaló.
La magnitud de la operación se refleja en la cifra de participantes: más de 1,300 artistas circularán por el estado, entre propuestas tamaulipecas, nacionales e internacionales. El funcionario reconoció que no todos los municipios pueden recibir los mismos espectáculos debido a las necesidades técnicas, pero aseguró que la programación fue diseñada para mantener un equilibrio regional. “Tratamos de que sea equilibrado para cada región, para cada municipio”, afirmó.
¿Cómo se mueve a 1,300 artistas por 43 municipios? La respuesta implica una coordinación con los gobiernos municipales y sus áreas de cultura. Romero Lecanda explicó que desde hace meses se realiza un diagnóstico de cada localidad para conocer su infraestructura, espacios disponibles y hasta los horarios más convenientes para presentar cada espectáculo. “Hay municipios que tienen grandes teatros, como es el caso de Victoria, Tampico, Matamoros, Nuevo Laredo, Reynosa; hay otros que tienen auditorios, otros que solamente los espacios que pueden brindar es el espacio público en las plazas o las escuelas”, detalló.
El contraste territorial es uno de los mayores desafíos del festival. Mientras las principales ciudades cuentan con teatros con capacidad para cientos o más de mil personas, localidades como San Nicolás, Villa de Casas, Villagrán, Mainero o Burgos pueden recibir los espectáculos en plazas públicas o espacios comunitarios. La apuesta, sostuvo el director del ITCA, es que el tamaño del municipio no determine la calidad de la presentación: “No importa si es un municipio pequeño… pero que lo que presentemos sea muy digno y sea para la comunidad que lo disfrute”.
La operación también tiene un componente económico. El Gobierno de Tamaulipas asumirá gastos como honorarios de artistas, transporte, hospedaje y alimentación, además de requerimientos de producción. A ello se suman gastos locales por renta de equipos de sonido, carpas, sillas y otros servicios necesarios para montar los espectáculos. “Estamos hablando de una gran cantidad de habitaciones, obviamente varía dependiendo de la ciudad”, explicó Romero Lecanda al referirse al alojamiento de los 1,300 participantes.
La dimensión económica aumenta al considerar que los artistas no sólo llegan a presentarse y se van: algunos deberán permanecer en las localidades donde se desarrollen las actividades. Esto representa consumo para hoteles, restaurantes, transportistas y proveedores, pero también para pequeños comerciantes que trabajan alrededor de las plazas públicas. El propio director puso como ejemplo a vendedores de elotes, semillas y pan, quienes pueden beneficiarse del flujo de familias que acudan a los espectáculos.
¿Cuánto dinero representa toda esta operación? La bolsa anunciada para el conjunto de actividades que integran el festival asciende a 50 millones de pesos, de acuerdo con el director del ITCA. El funcionario aclaró que bajo el paraguas del Festival Internacional de la Costa del Seno Mexicano también se agrupan actividades adicionales, entre ellas propuestas de literatura, cine y el Encuentro de Cine Tamaulipeco.
Una parte importante de los recursos tiene como destino a los propios creadores tamaulipecos. Romero Lecanda aseguró que por lo menos una tercera parte se queda en artistas del estado, quienes además de recibir una remuneración por sus espectáculos cuentan con apoyo para transporte, hospedaje y alimentación. “Así como el artista internacional te dice ‘yo cobro tanto’, pues entonces el artista tamaulipeco también tiene derecho a decir ‘mi espectáculo, mi concierto, mi obra de teatro cuesta tanto’”, sostuvo.
La convocatoria también reveló un interés internacional por participar en Tamaulipas. El ITCA recibió más de 500 propuestas de artistas nacionales y extranjeros, procedentes de países como España, Cuba, Irlanda, Francia, Australia, Colombia, Argentina y Uruguay. Para Romero Lecanda, el volumen de solicitudes representa un cambio en la percepción del estado: “Eso quiere decir que la gente está volteando a ver a Tamaulipas”, afirmó, al recordar que años atrás algunos artistas podían tener temor de acudir a la entidad.
La programación incluye artistas internacionales como el argentino Nahuel Penisi, además de propuestas provenientes de Irlanda, Australia y Senegal, así como agrupaciones nacionales de Veracruz y Oaxaca. Sin embargo, la dimensión del festival no se medirá solamente por los nombres del cartel, sino por su capacidad para llevar presentaciones a lugares donde el acceso a espectáculos culturales es mucho más limitado. “Hay comunidades donde casi nunca tienen la oportunidad de presenciar nada”, reconoció el director.
En Ciudad Victoria, el festival también tendrá como escenario espacios que buscan recuperar actividad cultural. Entre ellos destaca la Concha Acústica, recinto que, de acuerdo con Romero Lecanda, permaneció en abandono y actualmente es rehabilitado por el Gobierno estatal. Ahí se contempla la presentación de Copali, además de un concierto de la Banda del Gobierno del Estado en homenaje a Juan Gabriel. El funcionario señaló que la intención es que la rehabilitación permita utilizar nuevamente el inmueble para actividades culturales durante todo el año.
La apuesta, finalmente, es que durante 10 días la cultura salga de los recintos tradicionales y se distribuya por todo el territorio tamaulipeco. 1,300 artistas, 43 municipios y una inversión de 50 millones de pesos resumen la dimensión de una operación que pretende combinar cultura, recuperación del espacio público y actividad económica. “Lo que permiten es sí divulgar la promoción artística, sí tener un acercamiento a la expresión artística y cultural, pero también que dejen un derrame económico”, resumió Romero Lecanda.
