POR RAMIRO ORTEGA VALDEZ
EXPRESO-LA RAZÓN
La aparición temprana del chile del monte, favorecida por las recientes lluvias, se ha convertido en un respiro económico para decenas de jornaleros que actualmente enfrentan la falta de empleo, al encontrar en la recolección de este fruto silvestre una oportunidad para llevar el sustento a sus familias.
En municipios como Llera y Ocampo, donde las plantas de chile crecen de manera natural en las zonas serranas, hombres y mujeres han comenzado las intensas jornadas de pizca del fruto, aunque se trata de una actividad físicamente demandante y con riesgos por las condiciones del terreno y presencia de fauna silvestre, representa una de las pocas alternativas de ingreso durante esta época del año.
Los propios recolectores reconocen que, las precipitaciones registradas en semanas recientes dejaron la humedad necesaria para estimular el desarrollo de las plantas y, al combinarse con días soleados, aceleraon la maduración del fruto, permitiendo que la temporada iniciara antes de lo acostumbrado.
Actualmente, el litro de chile del monte se vende entre 200 y 250 pesos, aunque conforme avance la temporada y disminuya la producción, su precio puede alcanzar 600 pesos o más, lo que fortalece la economía de decenas de familias serranas que dependen de esta actividad para enfrentar el desempleo estacional.
