POR RAMIRO ORTEGA VALDEZ
EXPRESO-LA RAZÓN
Factores económicos y financieros están impidiendo que productores agrícolas puedan preparar sus tierras con miras al próximo ciclo de siembras, situación que amenaza con extender la improductividad del campo hasta agosto o incluso mediados de septiembre, advirtió Aurelio Hernández Jiménez, presidente de la asociación de productores “HERZAFER” de la zona temporalera.
El representante agrícola explicó que, aunque las recientes lluvias han favorecido ampliamente las condiciones del suelo y actualmente cerca del 80 por ciento de la superficie agrícola ya cuenta con suficiente humedad, la realidad es que la falta de recursos propios y la ausencia de créditos continúan frenando cualquier posibilidad de avanzar de manera significativa en la preparación de las parcelas.
Esta situación mantiene en la ociosidad alrededor de 35 mil hectáreas que hoy reflejan el abandono y la complicada realidad económica que vive el sector rural.
Hernández Jiménez señaló que, otro de los factores que golpea fuertemente a los agricultores es la inexistencia de un precio de garantía para cultivos como el sorgo, considerado uno de los principales productos agrícolas de la región, además de la desaparición de seguros agrícolas que anteriormente ofrecían cierta protección ante pérdidas o contingencias, indicó que actualmente apenas existe una mínima superficie trabajada y solo como una forma de avance, mientras los productores buscan alternativas que les permitan reunir dinero para costear combustibles, maquinaria, semillas e insumos.
“El productor está completamente solo, todo está en su contra cuando su única intención es producir alimento y ganarse la vida como lo hicieron sus antepasados, hay compañeros a los que apenas les llegaron mil pesos y con eso compraron diésel para trabajar hasta donde les alcanzó y luego tuvieron que detenerse nuevamente a esperar, estamos desaprovechando la humedad del campo por falta de recursos y créditos”.
Sostuvo que, aunque técnicamente todavía existen posibilidades de sembrar algunos cultivos tradicionales hasta agosto o mediados de septiembre, el periodo ideal para realizar estas labores es precisamente durante julio, por lo que cada día que pasa representa una desventaja para los agricultores, y subrayó que, mientras no existan condiciones financieras favorables, miles de hectáreas continuarán improductivas, cubriéndose de maleza y evidenciando la profunda crisis que atraviesa actualmente el campo regional.
