POR ANTONIO BLANCO
EXPRESO LA RAZÓN
El avance de las adicciones en los ejidos y comunidades rurales de esta población, es una realidad alarmante que ha dejado de ser un problema exclusivo de las grandes ciudades, advirtió Teresa Rodríguez, coordinadora de una asociación enfocada en atender a personas con problemas de adicciones, depresión y ansiedad en el municipio de El Mante.
Evidenció la activista que el consumo de sustancias licitas e ilícitas fractura el tejido social y se ve acentuada por el deterioro económico del campo y la escasez de empleos formales que dejan a los jóvenes en un estado de vulnerabilidad y desocupación.
Indicó que esta problemática comienza a hacerse más visible en comunidades de la zona temporalera como Plan de Ayala y El Abra, donde habitantes han solicitado la creación de grupos de autoayuda y pláticas de orientación emocional.
Informó que la necesidad de llevar estos servicios a los ejidos, se ha evidenciado al identificar que numerosas personas internadas en anexos y clínicas de salud provienen de esas comunidades.
Explicó que esta situación refleja una problemática que también afecta a las zonas rurales, donde cada vez existe mayor preocupación por el consumo de alcohol y drogas entre los jóvenes, así como por las dificultades emocionales que enfrentan las familias.
“A veces creemos que por ser ejidos no hay esto, no está igual dónde quiera, hay mucha adicción, muchos jóvenes ya metidos en la adicción, en el alcohol”, señaló.
Como ejemplo del alcance que pueden tener estas iniciativas, Rodríguez recordó el trabajo realizado en el ejido Lázaro Cárdenas, ubicado en la zona temporalera, donde integrantes de la asociación comenzaron a impartir reuniones luego de que una joven invitara a su madre y esta extendiera la convocatoria entre sus vecinos, lo que permitió que varias familias se acercaran y se estableciera un punto de apoyo.
La coordinadora del grupo de autoayuda, indicó que actualmente se prepara una solicitud formal dirigida al delegado ejidal de Plan de Ayala para obtener autorización de utilizar el comité ejidal como sede de las reuniones, a fin de convocar a toda la población interesada y facilitar el acceso a estos espacios de acompañamiento.
Precisó que la atención no está dirigida exclusivamente a personas con problemas de alcoholismo o drogadicción, sino también a quienes atraviesan situaciones de depresión, ansiedad, conflictos familiares y otras dificultades emocionales.
Explicó que el consumo de alcohol y los problemas relacionados con la depresión, se encuentran entre las principales situaciones que se atienden tanto en la Ciudad, como en las comunidades rurales.
Añadió que, una vez que se concrete el trabajo en Plan de Ayala, se buscará extender la iniciativa a otras comunidades, entre ellas El Abra, con el propósito de ampliar la cobertura y facilitar que más personas conozcan las alternativas de apoyo disponibles.
De acuerdo con los últimos datos proporcionados por el Observatorio Mexicano de Salud Mental y Adicciones (OMSMA, 2024), obtenidos en personas con consumo de sustancias que solicitan tratamiento, refiere que entre las personas que solicitan tratamiento en el estado de Tamaulipas, las principales sustancias por las que se demandó atención en 2023 fueron las metanfetaminas, la mariguana, el alcohol, y la cocaína. Mientras que las sustancias con las que se inició el consumo fueron alcohol, mariguana y tabaco.
