Por Raúl López García
Expreso
El cerdo feral dejó de ser un problema aislado en los ranchos tamaulipecos. Ante los daños que provoca en cultivos, pastizales, suelo, infraestructura rural y ecosistemas, el Gobierno de Tamaulipas abrió la ruta para que los propietarios de predios puedan solicitar autorización para controlar y cazar estos animales cuando acrediten que representan un problema.
La Comisión de Caza y Pesca Deportiva difundió información para orientar a los afectados sobre el trámite SEMARNAT-08-041, mediante el cual se autoriza el manejo, control y remediación de ejemplares o poblaciones que se tornen perjudiciales. El procedimiento aplica tanto para predios constituidos como UMA como para aquellos que no cuentan con esa figura.
La medida coloca al cerdo feral, Sus scrofa, en la mira de una estrategia de control que busca contener sus poblaciones. La propia normativa federal contempla entre las medidas para especies perjudiciales desde acciones para ahuyentarlas o disminuir los daños, hasta la captura, eliminación de ejemplares o erradicación de poblaciones, cuando así corresponda.
Pero no será una cacería libre. Los propietarios deberán acreditar primero el daño y presentar un expediente con información sobre el predio, la ubicación de las zonas afectadas, evidencia y magnitud de los daños, los métodos de control propuestos, el periodo de ejecución y el responsable técnico, entre otros requisitos señalados por la autoridad.
La advertencia es particularmente importante para los productores: ver un cerdo feral en el rancho no basta para justificar su eliminación. La autoridad pide demostrar la afectación. Entre los daños que pueden documentarse están los provocados a cultivos y alimento para ganado, suelo removido y erosionado, cuerpos de agua, cercos, caminos e instalaciones, así como afectaciones a especies nativas y sus hábitats.
Una amenaza que se multiplica
El problema está en la capacidad de adaptación del cerdo feral. Es una especie que puede aprovechar una gran variedad de alimentos y establecerse en ambientes distintos. Al buscar comida remueve el suelo con el hocico, destruye vegetación y altera las condiciones del terreno, con efectos que pueden extenderse mucho más allá del punto donde fue localizado.
El Gobierno de Tamaulipas ya cuenta con antecedentes de acciones específicas contra esta especie. Un plan estatal de control documentó su presencia en distintas regiones del estado y estableció mecanismos para su manejo, incluidos registros de ejemplares cazados bajo autorización.
Su impacto tampoco se limita al campo productivo. La presencia de poblaciones ferales puede generar competencia con fauna nativa por alimento y agua, modificar hábitats y afectar la biodiversidad. Por esa razón, el trámite federal está diseñado precisamente para atender poblaciones de fauna silvestre, exótica o feral que representen daños o riesgos para las actividades humanas, otras especies o los ecosistemas.
Existe además un componente sanitario. El contacto entre animales ferales, ganado y fauna silvestre puede facilitar la circulación de agentes infecciosos, por lo que el control de estas poblaciones también tiene una dimensión de sanidad animal y prevención de riesgos.
Del problema a la acción
La decisión de abrir esta vía de control significa que los propietarios que enfrentan daños tendrán una herramienta legal para actuar. En Tamaulipas, la gestión del SEMARNAT-08-041 corresponde a la autoridad ambiental estatal debido a las atribuciones transferidas en materia de vida silvestre.
El procedimiento, sin embargo, exige que las acciones estén previamente autorizadas y que posteriormente se reporten sus resultados. La autoridad federal establece que, una vez concluidas las medidas autorizadas, debe presentarse un informe sobre las acciones realizadas y su efectividad.
Así, el mensaje de Caza y Pesca es doble: sí habrá una vía para controlar y cazar al cerdo feral que esté causando daños, pero deberá hacerse bajo autorización y con sustento técnico. La propia Comisión llama a los afectados a solicitar orientación antes de integrar sus expedientes.
