Por Ramiro Ortega Valdez
Expreso – La Razón
TAMAULIPAS.- La falta de lluvias generara preocupación entre productores ganaderos de la zona temporalera de El Mante, donde las pocas represas y bordos utilizados para dar de beber al ganado han perdido rápidamente su nivel de agua.
El problema se ha agravado por las altas temperaturas, que aceleran la evaporación y reducen las reservas disponibles para los animales.
Sebastián García, productor ganadero de la región, señaló que los productores prácticamente tienen un margen de unas dos semanas para que se presenten lluvias capaces de generar escurrimientos y recuperar los depósitos, y explicó que, una recuperación suficiente permitiría contar con agua para el ganado hasta finales de octubre o principios de noviembre, de no ocurrir, tendrán que comenzar a realizar gastos no contemplados para mantener con vida a los animales.
Destacó que, el temor aumenta porque el campo todavía recuerda los efectos de las sequías registradas entre finales de 2023 y mediados de 2024, cuando las condiciones fueron consideradas por autoridades como de severidad excepcional y provocaron fuertes pérdidas de ganado en ranchos y corrales de la región.
Esta es la razón por la cual los productores temen que, si las lluvias continúan ausentes y el agua desaparece al ritmo actual, vuelva a presentarse una situación similar, pero con consecuencias todavía más graves.
La preocupación no está solamente en conseguir agua para los próximos días, sino en evitar que la falta de reservas obligue a los ganaderos a vender animales, transportar agua o enfrentar gastos que muchos no tienen contemplados, y por ello, mantienen la esperanza de que las lluvias lleguen pronto y permitan recuperar los bordos antes de que la situación se convierta en un problema todavía mayor.
