Durante décadas, en varias entidades del país operaron colegios, escuelas y academias militarizadas públicas y privadas, con o sin autorización oficial –lo que está a discusión–, pero me queda en claro que sí toleradas por las autoridades de la Secretaría de Educación Pública (SEP) y, en parte, por la Secretaría de la Defensa Nacional (SeDeNa).
A partir del próximo ciclo escolar –que inicia el día 31 de este mes–, la denominación militarizado o militarizada, con ‘a’–, será borrada del Sistema Educativo Nacional, por instrucciones presidenciales, tras la barbarie que al interior de esos planteles (con un burdo pretexto disciplinario) se cometía, o quizá todavía se comete, en contra del alumnado.
En cuanto a la tolerancia de la SEP, hay evidencias claras de que toda la documentación escolar del estudiantado del nivel básico y bachillerato, o técnico-profesional, la expedía esa dependencia. Incluso hasta el cierre del ciclo escolar anterior. Y que, en la certificación oficial de documentos, en la parte superior, aparece el membrete que incluye la palabra militarizado(a).
Entonces, ante la evidencia, ¿cómo admitir las mentiras del secretario Mario Martín Delgado Carrillo sobre su desconocimiento del hecho?
Lo que ocurre es que, tras el escándalo internacional, desatado con el crimen de una menor en Ciudad Madero (Tamaulipas), cuando participaba como asistente temporal en un campamento o curso de verano organizado por la Academia Militarizada ‘Marina Doentiz’, el Gobierno federal pretende evadir su responsabilidad de vigilar que, cada institución educativa, cumpla con los estándares de calidad y seguridad para el estudiantado.
Sin irnos más lejos, porque a la presidenta le molesta la referencia del pasado, durante todo el sexenio del mentado ‘Peje’ (Andrés Manuel López Obrador) y a lo largo de los más de 22 meses que ella ha ejercido el poder, hasta que anunció la desaparición de instituciones militarizadas, operaban, en México, 60, con clave de centros de trabajo.
De éstas, solamente ocho aparecen como privadas, pero constituidas como asociaciones civiles, mientras que 23 se clasifican de ‘sostenimiento público’ y bajo control de las secretarías u órganos educativos estatales, o descentralizados.
Entre los planteles públicos asoman el Colegio de Estudios Científicos y Tecnológicos (CcytTec) Militarizado Coronel Felipe Santiago Xicoténcatl Corona, de Piedras Negras, Coahuila, que fue inaugurado en 2019 por el entonces gobernador Miguel Ángel Riquelme, a fin de ampliar la cobertura en la zona fronteriza.
Guanajuato cuenta con diversos planteles del Bachillerato Bivalente Militarizado Batallón Primer Ligero, en Irapuato, León y Celaya.
En Nuevo León, operan al menos 11 planteles del Colegio Militarizado General Mariano Escobedo –aunque ante la SEP reporta 15 centros de trabajo–, bajo el lema ‘la disciplina militarizada como una herramienta formativa para enseñar orden, puntualidad y respeto’.
Dentro de las instituciones de la iniciativa privada, registradas como asociaciones civiles, asoman el Instituto Militarizado del Sureste, ubicado en Mérida, Yucatán; los colegios militarizados Alfa, en Jalisco; Héroes de Chapultepec, en San Luis Potosí; Cadete Juan Escutia, en Tamaulipas; Moderno Alarid; en Ciudad de México; Nuevo México, ubicado en Durango, Mazatlán, Querétaro y San Luis Potosí; y Legión de Honor, en Tlaxcala.
En todas esas instituciones, a los estudiantes los denomina ‘cadetes’, y se les somete a una disciplina en la que ‘aprenden a ajustar su conducta con base en la obediencia.
¿Y cómo es que las autoridades federales no lo sabían?
Lo que ocurre, es que las escuelas militarizadas representaban un pingüe negocio que, tras la lamentable muerte de una jovencita mantense, podría llegar a su término. Y digo podría, porque los planteles seguirán operando, aunque sin reglamentos militarizados.
Por cierto, no hay que confundir las preñadas con las paridas, puesto que el término militarizado se aplica a civiles, espacios o funciones ajenas a la guerra que adoptan una estructura o mando de tipo castrense.
El cierre de colegios militarizados también genera debate, pues se considera malo porque afecta opciones académicas y de disciplina que algunos padres eligen; y se evalúa como bueno y necesario por parte de la Secretaría de Educación Pública, tras registrarse casos graves de maltrato y muertes de menores en campamentos castrenses
De cualquier forma, algunos sectores critican la prohibición general de escuelas militarizadas, porque es una medida rápida que no corrige la falta de inspección y vigilancia real por parte de las autoridades educativa.
Cicuta
La Ciudad de México cuenta con cualquier cantidad de inmuebles propios para montar todo tipo de exposiciones.
Además, es una magnífica locación por la alta afluencia de visitantes a los eventos gastronómicos, culturales y artesanales, entre otros.
Regularmente las exposiciones se ofrecen en ‘Punto México’. Espacio de la Secretaría de Turismo, dividido en tres escenarios, aunque pocos son los visitantes locales, del interior del país y del extranjero que los ubican.
Quizás el secretario de Turismo de Tamaulipas, Benjamín Hernández Rodríguez, no conozca la capital de México y crea que cualquier interesado en la exposición estatal de agosto sabe dónde se localizan.
Así lo considero, pues al cacarear el huevo se olvidó de informar el domicilio donde está montada la exposición.
Correo: jusam_gg@hotmail.com
