POR RAMIRO ORTEGA VALDEZ
EXPRESO-LA RAZÓN
Productores agrícolas de la zona temporalera de El Mante trabajan en la construcción de una alternativa que permita rescatar al campo regional de la grave crisis que enfrenta y que mantiene al borde del colapso a cientos de familias que dependen de la actividad agrícola.
El presidente de la asociación de productores agrícolas “HERZAFER”, Aurelio Hernández Jiménez, informó que, actualmente se organizan con el respaldo y asesoramiento de organizaciones agrarias hermanas para gestionar ante la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (SADER) la apertura de un centro de acopio en esta región, con el objetivo de garantizar la recepción y comercialización de cosechas de maíz y frijol bajo el esquema de precios de garantía.
Explicó que, la intención es devolver certidumbre al productor y reactivar una actividad que históricamente ha sido motor económico de El Mante y municipios de la región, además del sustento de generaciones enteras de familias rurales, y señaló que durante los últimos años la agricultura ha enfrentado sequías severas, bajos precios, incremento en costos de producción y falta de apoyos efectivos, provocando que muchos productores abandonen sus parcelas o sobrevivan apenas con pérdidas constantes.
Explicó que, uno de los principales planteamientos será negociar adecuaciones al esquema actual de Segalmex, debido a que las reglas vigentes no favorecen a gran parte de los productores de esta región, pues actualmente la cobertura contempla únicamente a productores de hasta cinco hectáreas y un límite de 20 toneladas, por lo que la propuesta es permitir la recepción de producción de hasta 10 hectáreas, aun cuando el campesino tenga una superficie mayor, manteniendo el límite de volumen permitido.
Reconoció que, el avance del proyecto dependerá de la voluntad política y presupuestal de la SADER, aunque aseguró que existen avances importantes y en breve será presentada formalmente la propuesta.
Añadió que los productores pedirán que se voltee a ver a la región cañera, al recordar que históricamente El Mante ha quedado desplazado frente a proyectos similares impulsados en zonas como Ponciano Arriaga, el ejido Pedro J. Méndez en San Fernando y Tampico, “Esta podría ser la última oportunidad de salvar la agricultura regional y a cientos de familias que todavía viven del campo”, concluyó
