POR RAMIRO ORTEGA VALDEZ
EXPRESO-LA RAZÓN
La amenaza del murciélago hematófago vuelve a encender las alarmas en la zona temporalera de El Mante, donde más de 40 mil cabezas de ganado mayor permanecen expuestas a posibles ataques y al contagio de rabia, ante la falta de campañas preventivas de vacunación y captura de esta especie transmisora de la enfermedad.
Matías Dueñas Lira, productor ganadero de esta región, advirtió que la presencia del llamado murciélago en potreros, corrales y ranchos representa un riesgo latente para el patrimonio de cientos de productores, quienes temen que la ausencia de acciones oficiales derive nuevamente en muertes de animales y pérdidas económicas difíciles de recuperar.
Recordó que, durante el año pasado se registraron más de 70 ataques a ganado mayor, además de antecedentes de animales muertos por rabia, la preocupación también alcanza al personal que trabaja en el campo, luego de que se reportara el riesgo de contagio para un vaquero que manipuló una res infectada para extraer muestras solicitadas por las autoridades para su análisis.
El productor denunció que las campañas de captura del murciélago hematófago y vacunación antirrábica presentan retrasos, pese a que, según señaló, los recursos para estas acciones llegan entre mayo y junio, sin en embargo, al llegar octubre, no se han puesto en marcha las jornadas preventivas que requiere la región. “El año pasado tuvimos problemas y a principio de 2026 hubo problemas de rabia, llegó personal, pero solo atendieron unas mil cabezas de las más de 40 mil de la zona temporalera, este año no han venido y el ganado está vulnerable porque es temporada y clima para la presencia del murciélago”, expresó.
Dueñas Lira sostuvo que, Antiguo Morelos, Nuevo Morelos, González y El Mante conforman una zona endémica donde la presencia del murciélago hematófago reresenta una amenaza recurrente, por lo que demandó acciones oportunas y permanentes de las autoridades sanitarias y ganaderas.
Advirtió que, esperar a que se multipliquen los ataques o aparezcan más animales enfermos podría agravar las pérdidas materiales y económicas, además de incrementar el riesgo de exposición humana a la rabia, y por ello, hizo un llamado preventivo para que se activen cuanto antes las campañas de vacunación y captura, antes de que el problema alcance mayores dimensiones.
