Por Ramiro Ortega Valdez
Expreso – La Razón
Tamaulipas.- Las fallas imprevistas en la infraestructura y los equipos de los planteles educativos representan un desafío para la administración de los recursos escolares, pues obligan a modificar presupuestos y aplazar proyectos que ya estaban contemplados para mejorar las condiciones de enseñanza.
Aunque las reparaciones urgentes permiten restablecer servicios indispensables, también pueden dejar en espera otras necesidades relacionadas con la actualización tecnológica, el mantenimiento de las instalaciones, la renovación del mobiliario y la adquisición de herramientas para el trabajo académico, particularmente cuando los recursos oficiales y las aportaciones de los padres de familia son insuficientes para cubrir todas las prioridades.
Un ejemplo de esta situación se presenta en la Escuela Secundaria General No. 1 “Manuel Ávila Camacho”, donde el director del plantel, el profesor Josué Samuel Salce Sánchez, explicó que los daños en una subestación eléctrica, el cableado y equipos de aire acondicionado obligaron a replantear el programa de inversión previsto para el actual ciclo escolar.
Ante el daño, la dirección acordó con la liga de padres de familia y el comité del programa La Escuela es Nuestra destinar parte de los fondos disponibles a cubrir las reparaciones, y al inicio del ciclo se invirtieron más de 800 mil pesos, de los cuales alrededor de 600 mil correspondieron al programa federal y cerca de 200 mil a las aportaciones de los padres, aplicados también en baños, pintura, bancas y reposición de vidrios.
Salce Sánchez explicó que, atender esas necesidades no significa que el plantel haya resuelto todas sus carencias, la escuela cuenta con un laboratorio habilitado con 15 computadoras, mientras que todavía requiere fortalecer el equipamiento tecnológico y disponer de suficientes proyectores para las aulas.
A ello se suman necesidades que enfrentan los centros educativos, como la actualización de equipos de cómputo, la adquisición o renovación de proyectores, el mantenimiento de los sistemas de climatización y la reposición de mobiliario deteriorado.
