Por Harold Meade
Expreso – La Razón
Tamaulipas.- Después de dos años complicados para los productores de caña, primero por los estragos de la sequía y posteriormente por la caída de los precios, el sector cañero de El Mante podría encontrar un respiro económico durante la próxima zafra, ante las nuevas restricciones a las importaciones de azúcar y los compromisos de exportación hacia Estados Unidos.
El presidente del Consejo de Desarrollo Empresarial de El Mante (CODEC), Juan Miguel Rubio Elosúa, consideró que estas medidas comerciales generan expectativas favorables para una actividad de la que dependen numerosas familias de la región, aunque aclaró que sus beneficios estarán sujetos al comportamiento del mercado.
Explicó que una recuperación en el precio de la tonelada de azúcar podría reflejarse favorablemente en los ingresos de los productores de caña, quienes durante los últimos ciclos han enfrentado condiciones adversas que redujeron la rentabilidad de sus cosechas.
Recordó que el sector sufrió primero las consecuencias de la falta de lluvias, que afectó el desarrollo de los cultivos, mientras que posteriormente enfrentó una disminución de precios, situación que atribuyó en parte al ingreso excesivo de azúcar procedente del extranjero.
Ante este panorama, Rubio Elosúa señaló que las restricciones comerciales representan una oportunidad para mejorar las condiciones del mercado nacional y fortalecer la economía cañera, precisamente cuando se aproxima el inicio de un nuevo ciclo de producción.
Sin embargo, advirtió que una eventual recuperación de precios no será suficiente para resolver los problemas estructurales que enfrenta el campo, por lo que consideró indispensable establecer esquemas de financiamiento accesibles y apoyos que permitan reducir los costos de producción.
El dirigente empresarial destacó especialmente la necesidad de modernizar los sistemas de riego, debido a que la caña requiere grandes cantidades de agua y todavía existen prácticas de inundación que provocan desperdicio del recurso y pueden afectar las condiciones del suelo.
Sostuvo que la tecnificación permitiría aprovechar mejor el agua, elevar la productividad y preparar a los productores frente a nuevos periodos de sequía.
Rubio Elosúa insistió en que la caña continúa siendo un cultivo con importante potencial económico para la región, pero requiere condiciones de mercado más favorables y políticas de apoyo que permitan mantener su rentabilidad.
De esta manera, la próxima zafra se perfila como una oportunidad de recuperación para el sector cañero de El Mante, aunque el verdadero beneficio para los productores dependerá tanto de la evolución de los precios como de las condiciones de producción.
