POR RAMIRO ORTEGA VALDEZ
EXPRESO-LA RAZÓN
El maltrato animal está alcanzando expresiones de extrema crueldad, con agresiones que van desde el uso de pólvora, machetes y varillas de acero hasta reportes de abuso sexual contra mascotas, advirtió Lizeth Gaytán, fundadora de la asociación animalista “Salvando Huellas, Sembrando Amor”.
La activista señaló que, la zoofilia también constituye una forma de maltrato que debe denunciarse y atenderse por las autoridades, y reveló que han tenido conocimiento de casos de animales presuntamente abusados sexualmente, una problemática que, por su gravedad, requiere mayor atención y no debe permanecer oculta ni ser minimizada.
Además, consideró que la violencia contra los animales difícilmente desaparecerá mientras persista la idea de que el ser humano es superior a otras especies, y aunque reconoció que no todas las personas sienten afecto por los animales, insistió en que el respeto y la empatía deben ser principios básicos para evitar el sufrimiento de seres indefensos.
Gaytán lamentó que uno de los casos de presunto abuso sexual contra animales de los que tuvieron conocimiento no llegara a la justicia, luego de que falleciera la persona involucrada, dijo que la situación dejó sin una resolución el señalamiento y evidenció las dificultades que enfrentan los rescatistas cuando buscan que se actúe en defensa de los animales.
Advirtió que quienes trabajan de manera independiente o están al frente de albergues no tienen facultades legales para retirar por cuenta propia a los animales que presuntamente son víctimas de agresiones, y por ello, llamó a fortalecer la cultura de la denuncia y a solicitar la intervención de las autoridades competentes para que estos reportes sean investigados, se proteja a los animales afectados y el abuso sexual no quede relegado entre las distintas formas de maltrato.
