POR CORAL HERRERA
EXPRESO LA RAZÓN
Las recientes lluvias representan un importante respiro para el sector ganadero de la región, luego de un periodo marcado por temperaturas extremas y ausencia de precipitaciones que aceleraron el deterioro de los pastizales y complicaron las condiciones para los productores.
Ricardo Núñez, presidente de la Asociación Ganadera Local, destacó que el panorama comenzó a cambiar con las lluvias registradas recientemente, que ya permiten observar una mayor captación de agua en las presas y un incremento en los niveles de las norias.
Explicó que apenas unas semanas atrás la situación era preocupante, debido a que durante septiembre, prácticamente al inicio del otoño, se registraron temperaturas superiores a los 42 y 44 grados, sin que se presentaran lluvias suficientes.
“Ya en septiembre, que ya estamos en otoño prácticamente, traíamos temperaturas arriba de 42, 44 grados y sin lluvia”, señaló.
Núñez explicó que las altas temperaturas provocaron una rápida deshidratación del pasto, reduciendo las condiciones de alimentación en los potreros y generando mayor presión para los ganaderos.
“Ya los brotes de pasto, que hace un mes estábamos ya muy apretados, ahorita ya el rebrote va verde; ya cambia el ambiente, cambia todo. Estamos muy contentos”, expresó.
El presidente de la Asociación Ganadera Local consideró que esta recuperación permitirá mejorar las condiciones del sector y vislumbrar un buen cierre de año para la actividad ganadera, particularmente si continúan presentándose lluvias que favorezcan la recuperación de los agostaderos.
