Por Antonio Blanco
Expreso – La Razón
Mante, Tamaulipas.- Intransitable por el lodo, los charcos y la maleza crecida luce la ciclopista del sur, un tramo de terracería que abarca varias colonias, puentes peatonales y accesos principales.
En temporada de lluvias, esta vía que debería ser un paso seguro se convierte en un lodazal que impide el tránsito a pie.
Se trata de una ruta de uso diario y no solo recreativa, pues conecta puntos de alta afluencia y de servicio para la zona sur de la ciudad.
Por esta ciclopista transitan estudiantes del COBAT, de la Secundaria Técnica 7, de la escuela primaria Felipe Carrillo Puerto, además de vecinos que se dirigen a la tienda Monterrey, a templos, a tiendas de abarrotes y a paradas del transporte público.
De acuerdo con padres de familia y vecinos del sector, durante estos días de lluvia los alumnos tienen que salir con varios minutos de anticipación para poder cruzar, rodeando por la orilla entre la hierba, cargando los zapatos en la mano o caminando con el agua hasta los tobillos.
Señalaron que en varios tramos el lodo está tan resbaloso que ya se han registrado caídas, sobre todo de menores y personas de la tercera edad.
Aseguraron que la problemática se repite cada temporada, pues al ser un camino de tierra y sin cunetas, el agua se estanca por días, se forman charcos profundos y el paso queda bloqueado por varias horas después de cada aguacero.
Indicaron que aunque han intentado colocar piedras y escombro para poder cruzar, el material se hunde y el lodazal regresa, por lo que la situación afecta tanto en la mañana para la entrada a clases como por la tarde para el regreso.
