POR HAROLD MEADE
EXPRESO – LA RAZÓN
La falta de personal y las deficiencias de infraestructura continúan afectando a escuelas de la zona temporalera de El Mante, donde las dificultades de acceso a las comunidades incluso han provocado que algunos trabajadores abandonen sus puestos, reconoció María Isabel Huerta Ríos, supervisora de la Zona Escolar 107.
La funcionaria educativa explicó que esta supervisión atiende siete planteles rurales y enfrenta necesidades constantes en comunidades como Nuevo Tantoán, Nueva Apolonia, Camotero Dos, Tierra y Libertad, Los Aztecas y Tantoyuquita.
Señaló que las largas distancias y las complicadas condiciones de algunos caminos dificultan el traslado diario hacia las escuelas, principalmente para intendentes y personal administrativo, situación que ha ocasionado que algunos trabajadores desistan de permanecer en esos centros educativos.
Ante estas carencias, indicó que la Secretaría de Educación de Tamaulipas ha comenzado a cubrir algunas de las necesidades de personal.
Como ejemplo mencionó la reasignación de un administrativo y un intendente a la escuela de Nuevo Tantoán, que cuenta con una matrícula superior a los 200 alumnos.
Reconoció que mientras se cubren las vacantes, padres de familia han tenido que colaborar directamente para mantener en funcionamiento los planteles, principalmente en labores de limpieza y organización, además de realizar aportaciones económicas para atender algunas necesidades.
Informó que recientemente también se incorporó más personal a la escuela General Felipe Ángeles, ubicada en Los Aztecas, lo que permitirá reducir gradualmente el rezago que existe en este rubro.
Sin embargo, la problemática no se limita a la falta de trabajadores. En materia de infraestructura, la supervisora reconoció que todavía existen necesidades importantes en varios de los planteles ubicados en comunidades rurales.
Uno de los casos que más preocupa se encuentra en la escuela José Vasconcelos, del ejido Camotero Dos, donde la avería de un transformador dejó al plantel sin energía eléctrica y obligó a buscar una solución provisional para mantener las actividades escolares.
Explicó que el Ayuntamiento apoyó a la comunidad educativa con un transformador en calidad de préstamo, mientras se gestiona la instalación de un equipo definitivo.
El transformador anterior fue retirado después de determinarse que no contaba con la capacidad suficiente para cubrir las necesidades del plantel, por lo que permanece pendiente la colocación de uno adecuado que permita solucionar de manera definitiva el problema del suministro eléctrico.
