Por Coral Herrera Lara
Expreso – La Razón
Mante, Tamaulipas.- La conciliación laboral, creada para resolver conflictos entre trabajadores y patrones antes de llegar a tribunales, no siempre estaría cumpliendo con ese propósito, lo que puede prolongar los procedimientos y colocar al empleado en una situación de desventaja, señaló el abogado Juan Sauceda Piña.
El litigante consideró que una adecuada intervención de los centros de conciliación permitiría solucionar un mayor número de controversias desde la primera etapa, evitando que los trabajadores tengan que recurrir a juicios que pueden extenderse durante varios meses.
Explicó que la función del conciliador debe centrarse en orientar a las partes, informar sobre los derechos que establece la legislación laboral y generar condiciones para alcanzar acuerdos dentro del marco legal.
“Si el Centro de Conciliación hiciera su trabajo, no llegaríamos a estos meses. Desgraciadamente no lo hay”, afirmó.
Sauceda Piña también cuestionó que durante algunos procedimientos se limite el acompañamiento de abogados en las audiencias, al señalar que los trabajadores deben contar con las condiciones necesarias para conocer el alcance de cualquier convenio antes de tomar una decisión.
Como ejemplo, relató el caso de un trabajador cuya controversia no pudo resolverse en la etapa inicial y llegó hasta los tribunales, donde una resolución previa fue revisada y posteriormente se emitió una nueva sentencia.
“Al final nos llega la razón, ahí está”, expresó.
El abogado sostuvo que la conciliación debe representar una vía ágil para solucionar diferencias laborales y no convertirse en un trámite previo que únicamente retrase la resolución de los conflictos.
Insistió en que una de las principales garantías para el trabajador es recibir información clara sobre sus derechos y las consecuencias de los acuerdos que se le propongan, de manera que pueda decidir sin presiones y con pleno conocimiento de las condiciones planteadas.
“La ley lo dice. Entonces tenemos que navegar contra eso”, puntualizó.
