La visita de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo a Ciudad Victoria, para pormenorizar el contenido de su segundo informe (respecto a Tamaulipas), representa algo más que un acto protocolario o la coyuntura para enumerar las obras y los programas federales.
Ambos rubros deben evaluarse con sentido crítico y sin triunfalismos, para conocer qué recursos anunciados se han convertido en infraestructura terminada, mejores servicios y oportunidades reales para los tamaulipecos.
La jefa del Ejecutivo federal será recibida por el mandatario Américo Villarreal Anaya, quien, seguramente, destacará la coordinación entre los gobiernos federal y estatal, pues la colaboración es positiva y necesaria.
Pero también obliga a preguntarse si la magnitud de esas inversiones corresponde a los resultados esperados por la población.
Durante los dos primeros años de su administración, Sheinbaum ha visitado en diversas ocasiones Tamaulipas para respaldar proyectos de infraestructura que buscan colocar a la entidad como uno de los principales polos de desarrollo del noreste del país.
El planteamiento en materia de carreteras es ambicioso, puesto que el gobierno federal atiende más de mil 700 kilómetros de carreteras federales en Tamaulipas y, durante este año, se han destinado recursos adicionales por alrededor de 2 mil millones de pesos para su rehabilitación; además de las inversiones que realiza el gobierno estatal en su propia red y del nuevo esquema para recuperar caminos rurales y terciarios.
El reto, sin embargo, no está sólo en anunciar presupuestos, sino en garantizar que las obras se ejecuten oportunamente, con calidad y sin sobrecostos. Para una población que transita diariamente por carreteras y caminos deteriorados, la cifra de inversión adquiere verdadero significado spolo cuando se refleja en vialidades transitables, seguras y eficientes.
En su informe presidencial, Sheinbaum destacó también el impulso al Corredor del Golfo de México y su ampliación de Tampico a Reynosa, pasando por Ciudad Victoria.
El agua constituye otro de los grandes desafíos; y durante los primeros dos años de la administración federal se han destinado, de acuerdo con las cifras difundidas, cerca de 7 mil 500 millones de pesos a la infraestructura hidráulica en Tamaulipas. Entre las obras consideradas prioritarias están la tecnificación de los distritos de riego 025 y 026, que comprenden unas 300 mil hectáreas y beneficiarían a miles de productores, así como la segunda línea del acueducto de Ciudad Victoria.
Tamaulipas tiene además una ventaja geográfica que pocos estados pueden igualar. Sus más de 19 cruces internacionales y su extensa frontera con Estados Unidos lo convierten en un punto fundamental para el intercambio comercial entre ambos países. Esto puede potenciarse mediante inversiones ferroviarias, carreteras, aduanas y puertos.
El proyecto del tren de pasajeros hacia Nuevo Laredo, modernización de infraestructura aduanera, fortalecimiento de los puentes internacionales y los planes para impulsar la actividad portuaria en Matamoros, forman parte de esa estrategia. Son proyectos que, correctamente ejecutados, pueden generar empleos, atraer inversiones y aumentar la competitividad de Tamaulipas.
En bienestar social, más de 19 programas federales representan una derrama superior a 24 mil 500 millones de pesos anuales en la entidad, al través de pensiones para adultos mayores, becas y diversos apoyos sociales que constituyen una fuente importante de ingresos familiares.
Los programas cumplen una función social indiscutible, concretamente para los sectores con mayores necesidades. No obstante, también resulta necesario evaluar si, además de aliviar las carencias inmediatas, las políticas públicas están creando condiciones para que las familias puedan mejorar de manera sostenible sus ingresos y su calidad de vida.
En el sector energético, Tamaulipas registra una cobertura eléctrica de 99.9 por ciento y mantiene expectativas de crecimiento mediante nuevos proyectos de generación. La autorización de cerca de ocho parques eólicos y uno fotovoltaico abre posibilidades importantes para aprovechar su potencial energético.
En salud y seguridad también se habla de avances derivados de la coordinación entre la Federación y el Gobierno de Tamaulipas. Se ha señalado que durante el último trienio la entidad ocupó el primer lugar nacional en procedimientos quirúrgicos realizados con apoyo de la Beneficencia Pública.
Asimismo, se ha informado de una reducción de 87 por ciento en los homicidios dolosos durante la actual administración estatal, por lo que, si la tendencia se sostiene y consolida, representaría uno de los resultados más relevantes para Tamaulipas.
Así, la visita de Sheinbaum Pardo a Tamaulipas ocurre, por tanto, en un escenario de grandes expectativas, pues el doctor Américo tiene ante sí la oportunidad de consolidar esa coordinación con el Gobierno Federal y convertir los proyectos en resultados tangibles para la población. Pero también enfrenta la obligación de rendir cuentas sobre la ejecución de los recursos y el impacto concreto de las obras.
Y es que el estado no sólo requiere grandes anuncios ni cifras millonarias. Necesita obras concluidas, servicios eficientes, seguridad, empleos mejor remunerados y condiciones que permitan que la inversión pública genere inversión privada y bienestar permanente.
Por tanto, la visita presidencial será una oportunidad para escuchar lo que se ha hecho. Pero, sobre todo, para observar lo que falta por hacer, ya que una evaluación responsable de cualquier gobierno no debe construirse solamente con promesas, presupuestos o estadísticas favorables, sino con resultados que puedan ser comprobados cotidianamente por los ciudadanos.
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