Justo en el arranque del proceso electoral 2027 que comienza de manera oficial mañana jueves 10 de septiembre, dos encuestas cambiaron el escenario: si bien hay una ventaja cómoda de un tercio de los votos para Morena, la oposición repuntó en las últimas semanas por el efecto anti López Obrador referido a la agenda de la narcopolítica.
Como es obvio, la lectura en Palacio Nacional ha sido más política que estratégica, con desdén hacia las cifras bajas de la oposición que se refleja en un par de encuestas que circularon en los últimos días –la de Mitofsky y la de El Universal–, pero las cifras deben tener una interpretación política y electoral.
Por lo pronto, al inicio del proceso de 2027 la oposición presenta un repunte significativo correspondiente al estancamiento de Morena.
La encuesta de Mitofsky, medida de agosto de 2025 a agosto de 2026 reveló datos contundentes:
–Morena bajó de 33.5% de tendencia de voto a 33.4%.
–El PRI dio un salto significativo de 3.1 puntos porcentuales más en ese período, pasando del hoyo de 7.3 % a una nueva línea de flotación de 10.4%, dos dígitos.
–El PAN también dio pasos positivos: su tendencia de votos aumentó de 10.4% a 14.8%, una subida de 4.4 puntos porcentuales.
–El bloque Morena-Verde-PT aparece prácticamente estancado: de 39.6% hace un año a apenas 41.7%, un modesto aumento de 2.1 puntos porcentuales.
–Y en términos de escenario para coaliciones la posible alianza PAN-PRI pasó en votos sumados de 17.7% en 2025 a, en caso de aliarse, a 25.2%.
En la lectura política que hace Mitofsky de su encuesta de agosto de 2026, un párrafo dice más en interpretación de lo que revela de manera textual:
“El PRI vive una recuperación con contraste. Avanza de 7.3% a 10.4% en preferencia y mejora su opinión positiva de 18% a 22%. Su rechazo baja casi 9 puntos porcentuales. Aun así, sigue siendo el partido con mayor rechazo, con 48.7% y encabeza la mala opinión de 58.6%. Recupera algo de terreno, pero continúa en la parte baja de la valoración ciudadana”.
Esta información analítica debe leerse desde el punto de vista de la “recuperación” electoral del PRI y podría explicar en un terreno de escenario alternativo la preocupación del Gobierno de Morena hacia el activismo del líder priista Alejandro Moreno Cárdenas Alito porque el tricolor recupera fuerza política que ya cuenta y que puede contar más si logro una alianza con el PAN.
La encuesta de El Universal mantiene un 35% de tendencia de votos a favor de Morena y le concede 11% al PAN y 9% del PRI, con una suma de 20% hasta ahora para esa oposición.
La clave en la lectura de estas dos encuestas se localiza en la incógnita del Movimiento Ciudadano: si Morena sigue desdeñando al partido naranja, por sí solo le quitaría votos y desde luego que lo estaría empujando a los brazos del PRI y del PAN para una alianza que podría sumar 35% en la encuesta de Mitofsky –1.6 puntos porcentuales sobre la coalición de Morena– y 29% en la encuesta del universal.
La lectura estratégica de las encuestas se complementa con los datos de los resultados electorales legislativos de Morena: 8.4% en 2015, 37.2% en 2018, baja a 34.1% en 2021 y subió a 40.8% en 2024. Es decir, la tendencia de votos de Morena sube cuando se vota la presidencia de la República y baja en competencias intermedias.
Como toda de sondeos demoscópicos, las dos encuestas citadas solo retratan el instante, revelan preocupaciones y sobresaltos de las circunstancias temporales en que se levanta y no significan –y por cierto así lo aclara de manera muy precisa Mitofsky– resultados finales. Pero en el escenario del inicio el jueves 10 de septiembre del proceso electoral de 2027, todas las encuestas que tienen rangos de credibilidad pudieran llevar a una estimación que en la mayoría de Morena tendría visos de malas noticias: “hay tiro con la oposición”.
Porque el problema no radica en la imposibilidad teórica –aunque en política todo puede pasar– de que la oposición logre una alianza estratégica y le quite la mayoría legislativa a Morena, sino que en el comienzo del proceso electoral Morena estaría a nada menos que 32 puntos porcentuales de distancia de la mayoría calificada de 67% para cambiar la Constitución y a 10 puntos porcentuales de la mayoría absoluta de 51%.
En este contexto, el fantasma que se le presenta a Morena para las elecciones del primer domingo de junio de 2027 es el de 1997 cuando el PRI perdió hasta la mayoría absoluta y la oposición sumó más del 51% de curules.
Y la llamada de atención es bastante seria, porque el saldo de 2027 sería el punto de partida para las presidenciales del 2030.
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Política para dummies: la política se lee desde las percepciones de la sociedad.
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