Por Ramiro Ortega Valdez
Expreso- La Razón
TAMAULIPAS.- Para cientos de mantenses, el anhelo de contar con una vivienda digna se está convirtiendo en una meta cada vez más difícil de alcanzar, no solo por el alto precio de los inmuebles, sino porque el desempleo, la informalidad laboral y los bajos salarios han cerrado las principales puertas de acceso al financiamiento.
El regidor comisionado en Desarrollo Económico e Industrial de El Mante, Rafael Martín Pereyra Pereyra, reconoció que la situación económica ha reducido la capacidad de inversión y frenado la apertura de nuevos negocios, y que el cierre de establecimientos representa también la pérdida de empleos formales, indispensables para que los trabajadores puedan generar condiciones de cotización para aspirar a un crédito de vivienda.
Advirtió que, existe una demanda importante de vivienda, pero son pocas las personas que actualmente reúnen las condiciones para acceder a ella, debido a que muchos se encuentran desempleados o trabajan dentro de la informalidad, mediante acuerdos directos con los patrones que no generan cotizaciones ni estabilidad laboral ante organismos como el Infonavit.
Pereyra Pereyra reconoció que, la demanda de vivienda existe y es considerable, pero las condiciones económicas han provocado que sean muchas menos las personas que pueden acceder a ella, “Quienes están desempleados prácticamente quedan fuera de cualquier posibilidad de financiamiento, quienes sobreviven mediante empleos informales enfrentan el mismo problema al no contar con un historial de cotizaciones continuo ni con la estabilidad laboral que requieren los organismos de vivienda”.
Insistió en que la desaparición de comercios y empresas no solamente significa menos actividad económica, sino también menos fuentes de empleo formal y, por consecuencia, menos trabajadores con posibilidades de construir un historial de cotización.
