POR ANTONIO BLANCO
EXPRESO LA RAZÓN
La tradición de acudir a canales, ríos y balnearios tradicionales como La Difusora y El Nacimiento ha disminuido en El Mante ante la preferencia por albercas articulares en renta.
Habitantes de distintos sectores señalaron que cada vez es más común que familias opten por espacios privados que se ofertan en redes sociales con palapa y asador, para convivir sin salir de la zona urbana.
En recorridos por balnearios tradicionales se pudo constatar baja afluencia entre semana pese a las altas temperaturas, como es el caso del balneario La Difusora, que lucía sin bañistas al momento de la visita, como se observa en las fotografías.
De acuerdo con información oficial de la Comisión Estatal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COEPRIS), previo a cada periodo vacacional se realizan operativos preventivos en balnearios y albercas del estado para verificar condiciones sanitarias y tomar muestras de agua para análisis en el Laboratorio Estatal.
En lo que va del año, la Secretaría de Salud informó que se han tomado muestras en balnearios, entre ellos El Nacimiento y La Difusora, mismas que de acuerdo con la autoridad resultaron dentro de los lineamientos sanitarios.
Según la misma dependencia, las albercas, sean públicas o privadas de renta, deben contar con aviso de funcionamiento y cumplir con la NOM-245 que establece los requisitos sanitarios y de calidad del agua, trámites que son gratuitos.
Propietarios consultados de manera extraoficial señalaron desconocer dicho trámite, mientras que COEPRIS mantiene un padrón que se actualiza de manera permanente.
Hasta el momento no se han reportado accidentes graves en este tipo de espacios en la ciudad. En caso de alguna inconformidad por el servicio, la ciudadanía puede acudir a COEPRIS para temas sanitarios y a Protección Civil municipal para temas de seguridad en instalaciones, toda vez que en El Mante ya no existe oficina de Profeco.
