POR RAQUEL OSORIO GALLEGOS
EXPRESO LA RAZÓN
La caña de azúcar que permaneció en campo sin ser cosechada al concluir la zafra debido a las lluvias podría registrar afectaciones en su rendimiento y calidad industrial si permanece demasiado tiempo sin ser cortada, advirtieron productores de la región cañera.
Especialistas del sector señalaron que esta caña, conocida como “caña diferida”, enfrenta riesgos como la pérdida de sacarosa, acame o caída de tallos, brotación anticipada y una mayor incidencia de plagas y enfermedades favorecidas por las condiciones de humedad.
Explicaron que, al mantenerse en pie durante varios meses adicionales, la planta continúa consumiendo parte de los azúcares acumulados, lo que puede traducirse en menores rendimientos para los productores y para la industria azucarera.
Otro de los problemas que preocupa al sector es la proliferación del gusano barrenador y otros organismos que encuentran condiciones favorables para desarrollarse en los cañaverales que permanecen por más tiempo en campo, además del riesgo de que los tallos se doblen o caigan debido a las lluvias y los vientos.
Ante este panorama, productores consideran necesario que la caña diferida sea incluida entre las primeras en ser cosechadas al inicio de la próxima zafra, con el propósito de evitar mayores pérdidas económicas y preservar la calidad de la materia prima.
