POR RAMIRO ORTEGA VALDEZ
EXPRESO-LA RAZÓN
La agricultura mantense despedirá el 2026 con cuatro de cada diez hectáreas de la zona temporalera fuera de producción, la reducción de las siembras, que ya no tendrán una recuperación en lo que resta del año, dejará un balance adverso para uno de los principales sectores productivos del municipio.
De acuerdo a Héctor Hugo Vázquez Alvarado, director municipal de Desarrollo Rural, la superficie destinada a cultivos como sorgo y maíz disminuyó drásticamente este 2026, debido a que muchos agricultores dejaron de tener capacidad económica para financiar sus siembras, la gente del campo culpa a los bajos precios de comercialización, sumados al encarecimiento de semillas, fertilizantes y otros insumos, que redujeron los márgenes de rentabilidad y desalentaron la inversión en el campo.
Explicó que, con las nuevas siembras prácticamente descartadas para este cierre de año, la superficie trabajada ronda apenas entre 20 mil y 22 mil hectáreas, muy por debajo de las 54 mil 344 hectáreas de referencia histórica que registra el Atlas Ejidal del INEGI para la superficie agrícola de temporal.
La pérdida de rentabilidad también se aprecia en los precios, mientras el sorgo llegó a pagarse hasta en 7 mil 500 pesos por tonelada y el maíz superó esa cotización en años anteriores, actualmente se comercializan alrededor de 3 mil y 4 mil 100 pesos, respectivamente.
A las dificultades económicas se agrega el endeudamiento de productores que incluso han caído en cartera vencida, situación que complica el acceso a nuevos créditos y limita sus posibilidades de volver a sembrar.
Por esta razón, el campo mantense recibirá 2027 sin certezas sobre una recuperación, todo dependerá del comportamiento de los precios de las cosechas, el costo de los insumos y las oportunidades de financiamiento, factores que definirán si la agricultura logra recuperar terreno o profundiza el retroceso que dejará numerosas parcelas sin producir y en total abandono.
