Por Ramiro Ortega Valdez
Expreso – La Razón
La falta de lluvias comienza a encender las alertas entre los productores agrícolas de la zona temporalera, donde las siembras de maíz atraviesan una etapa delicada y podrían sufrir afectaciones si durante los próximos días no reciben la humedad que necesitan para continuar su desarrollo.
Aurelio Hernández Jiménez, productor de esta región señaló que, la ausencia de precipitaciones durante septiembre y octubre comienza a comprometer principalmente los cultivos establecidos a mediados y finales de agosto, pues las plantas han llegado a una fase en la que requieren humedad suficiente para dar el último impulso a su crecimiento y avanzar hacia una buena producción.
El productor explicó que, los pocos agricultores que consiguieron trabajar sus tierras realizaron inversiones de aproximadamente 7 mil 500 pesos por hectárea em siembras de maíz, con la expectativa de obtener rendimientos de entre dos y dos toneladas y media, volumen que les permitiría recuperar los gastos de producción y alcanzar una utilidad, aunque fuera modesta.
Sin embargo, esas expectativas comienzan a debilitarse ante la falta de precipitaciones, ya que cada día que transcurre sin humedad representa un riesgo mayor para las plantas y para el dinero que los agricultores destinaron a preparar la tierra, sembrar y mantener sus cultivos.
Hernández Jiménez consideró que, todavía existe oportunidad de salvar las siembras, pues una precipitación de apenas media pulgada podría proporcionar la humedad necesaria para que el maíz continúe su desarrollo e incluso alcance buenos rendimientos, aunque las lluvias esperadas durante septiembre y octubre no llegaron, los productores mantienen la esperanza de que noviembre les favorezca con ese riego natural que necesitan para evitar mayores pérdidas y rescatar su inversión.
