Por Ramiro Ortega Valdez
Expreso – La Razón
La conclusión de las grandes obras de infraestructura le pasó factura a la hotelería de Ciudad Mante, que durante el 2026 ha enfrentado una demanda irregular de habitaciones y ahora concentra sus esperanzas en noviembre y diciembre para recuperar parte de los ingresos que dejaron de percibirse durante el año.
Carlos Enrique Villarreal Salazar, administrador del Hotel Monterrey, explicó que, el fin de los trabajos de la carretera Mante-Tula y de ampliación y modernización del ingenio Mante redujo significativamente la llegada de huéspedes, pues ambos proyectos representaron durante su ejecución una fuente importante de ocupación para los establecimientos de la ciudad.
Recordó que, en los periodos de mayor actividad algunos hoteles alcanzaron hasta 80 por ciento de ocupación, impulsados tanto por familias que visitaban la región y aprovechaban para permanecer algunos días, como por empresas que alojaban a trabajadores, técnicos y personal contratado para las obras.
El problema, señaló, es que la hotelería mantense depende principalmente del turismo comercial, agentes de ventas, proveedores y compañías que trasladan personal para atender actividades empresariales, y cuando ese movimiento disminuye, también cae la demanda de habitaciones, reflejando la menor circulación de visitantes relacionados con los negocios.
Ante este panorama, dijo que, los empresarios esperan que los últimos dos meses del año permitan reactivar la ocupación y mejorar sus ingresos, además, explicó que la recuperación, dependerá de que exista suficiente movimiento comercial, empresarial y turístico para compensar la demanda que anteriormente generaban las grandes obras.
Villarreal Salazar señaló que esta situación obliga a los establecimientos hoteleros a enfrentar periodos de baja ocupación, mientras mantienen sus gastos de operación y buscan alternativas para atraer visitantes. Indicó que, a diferencia de otros destinos donde el turismo vacacional sostiene la actividad, en Ciudad Mante el movimiento de huéspedes está estrechamente relacionado con la dinámica económica y empresarial de la región.
Finalmente, consideró que la llegada de nuevas inversiones y la ejecución de proyectos de infraestructura podrían representar una oportunidad para recuperar la actividad hotelera, al generar nuevamente la necesidad de alojamiento para trabajadores, técnicos y representantes de empresas. Sin embargo, reconoció que, por ahora, las expectativas están puestas en el cierre del año y en un posible repunte de visitantes que permita mejorar los niveles de ocupación.
