Por Coral Herrera Lara
Expreso – La Razón
Tamaulipas.- Cuando las malas condiciones de una carretera se combinan con exceso de velocidad, cansancio, distracciones o falta de pericia al volante, el riesgo de un accidente aumenta considerablemente.
Esta situación se refleja en la carretera a Victoria, en los tramos González Zaragoza y Zaragoza Victoria, además de la carretera 85 México Laredo en el Tramo Mante El Limón.
En el tramo El Mante-El Limón, los desperfectos de la carpeta asfáltica han provocado daños constantes a vehículos que circulan por este sector.
Saliendo del Mante en el tramo Santa Elena, el propietario de una vulcanizadora móvil que brinda auxilio en la zona señaló que en las últimas semanas ha atendido alrededor de 30 servicios por daños en llantas y rines ocasionados por los baches.
“Yo digo que hasta se van a venir accidentando; va a haber una muerte o algo ahí. La verdad, están muy feos los baches”, advirtió.
Explicó que entre cuatro y cinco rines han quedado quebrados, además de numerosas llantas que terminaron inservibles y fueron abandonadas a un costado de la carretera.
Las precipitaciones registradas en la región han complicado aún más la situación, debido a que el agua cubre los hoyancos y reduce la posibilidad de que los conductores los detecten con anticipación.
Automóviles, camionetas y unidades de carga han resultado afectados al transitar por este punto, mientras que los trabajos de reparación realizados anteriormente no han logrado resolver de fondo el deterioro.
La problemática no se limita a los daños materiales, conductores que utilizan diariamente esta vía advierten que, ante determinadas condiciones, un bache puede provocar una maniobra repentina, pérdida de control o una colisión.
El delegado de la Confederación Nacional de Transportistas Mexicanos (CONATRAM), Alfredo Rodríguez, señaló que los propietarios de vehículos de autotransporte han reforzado acciones internas para disminuir los accidentes y fomentar una conducción responsable entre los operadores, ya que en esta semana se han presentado dos accidentes graves en esta carretera.
“La falta de precaución es un factor que debemos atender de manera permanente, porque cuando se combina con la velocidad, el cansancio o una distracción por el uso del celular, las consecuencias pueden ser graves”, señaló.
El representante del sector explicó que conducir a una velocidad inadecuada limita el tiempo de reacción, mientras que el cansancio y el uso del teléfono celular reducen considerablemente la atención sobre el camino.
