POR HAROLD MEADE
EXPRESO LA RAZÓN
La recuperación del campo tamaulipeco tras la severa sequía de los últimos años podría verse nuevamente amenazada ante las condiciones climáticas previstas para 2027.
Periodo en el que se advierte la posibilidad de una sequía prolongada y temperaturas extremas que pondrían bajo presión los recursos hídricos y la producción agrícola, advirtió Pedro Martín Escalante Gómez, director general de Credi Red Uno Unión de Crédito con sede en Ciudad Mante.
Señaló que el cambio climático, se ha convertido en uno de los principales factores de riesgo para el sector agropecuario, particularmente después del fuerte impacto que dejó la sequía en la entidad.
Explicó que la recuperación de las condiciones productivas y de los niveles de agua requiere varios años.
De acuerdo con las estimaciones manejadas por el sector, se esperaba que hacia 2028 pudiera alcanzarse una recuperación importante; sin embargo, las nuevas proyecciones climáticas generan preocupación entre los productores.
Escalante Gómez, mencionó que la Universidad Nacional Autónoma de México ha advertido sobre la posibilidad de escenarios de cambio climático extremo para distintas regiones del país, incluyendo ondas de calor prolongadas que podrían alcanzar niveles que representen un desafío para la resistencia humana.
De concretarse estas condiciones, advirtió, una nueva etapa de sequía podría presentarse entre febrero y julio de 2027, con valores de precipitación por debajo de los niveles normales.
El representante del sector crediticio, destacó que actualmente los mantos de agua representan uno de los principales respaldos para garantizar el próximo ciclo agrícola otoño-invierno, aunque reconoció que el panorama es distinto para los cultivos de temporal.
En estos últimos, explicó, la producción depende directamente de las precipitaciones, por lo que una reducción prolongada de las lluvias podría generar afectaciones importantes.
Aunque existe la expectativa de que se registren algunas precipitaciones hacia finales del otoño y principios del invierno, Escalante consideró que la posibilidad de una sequía durante los primeros meses de 2027 representa una amenaza que debe ser tomada con anticipación, por ello, consideró indispensable que los distritos de riego comiencen a tomar medidas preventivas para garantizar el suministro de agua a los cultivos que sean establecidos durante los próximos ciclos.
La prioridad, dijo, debe ser evitar que las siembras lleguen a enfrentar problemas de disponibilidad de agua durante las etapas críticas de desarrollo y, al mismo tiempo, asegurar los volúmenes necesarios para los riegos programados.
Recordó que ya se han presentado situaciones en las que el agua de las presas ha sido destinada a otros municipios, dejando bajo presión a las zonas agrícolas que dependen de estos recursos.
Por ello, insistió en que la planeación y administración del agua serán determinantes para evitar que una eventual sequía vuelva a golpear severamente al sector agropecuario de la región sur del estado.
