POR RAMIRO ORTEGA VALDEZ
EXPRESO – LA RAZÓN
El campo de El Mante envejece ante la falta de jóvenes que quieran tomar el lugar de quienes durante décadas han sostenido la agricultura y la ganadería de la zona temporalera de El Mante.
El ex dirigente del Comité Municipal Campesino de la CNC y ex diputado local, Joel Rodríguez Fernández, señaló que en la zona temporalera siete de cada 10 productores que todavía mantienen productivas sus tierras superan los 60 años, aunque existen casos de personas de 70 y hasta más años que continúan al frente de parcelas y ranchos.
Explicó que, muchos de estos productores todavía realizan las labores necesarias para sacar adelante una cosecha, desde la preparación y limpieza de las parcelas, siembra, fertilización y fumigación, hasta el riego, control de plagas, mantenimiento de cultivos, operación de maquinaria y cosecha, sin embargo, sus hijos y nietos han optado por estudiar y buscar empleos fuera del campo.
Rodríguez Fernández aclaró que, no se trata de falta de amor por la tierra, sino de que el modelo productivo dejó de ser atractivo y rentable, entre 80 y 90 por ciento de los hijos de agricultores, estimó, termina migrando a las ciudades o incorporándose a otras actividades, incluso como profesionistas en estados como San Luis Potosí,
Querétaro y Nuevo León, así como en la frontera norte de Tamaulipas.
Advirtió que, la falta de juventud está dejando al campo sin fuerza y dinamismo, con maquinaria vieja que termina inservible, tierras que son rentadas y otras que quedan abandonadas, a esto se suman los bajos ingresos, falta de créditos accesibles, escasos apoyos y problemas climáticos como sequías, menor precipitación y aumento de plagas, que han agravado el deterioro de una actividad que históricamente se distingue por ser de las principales vocaciones de El Mante.
Consideró que, aún existe una oportunidad de recuperar al sector si el campo se adapta a las nuevas generaciones, mediante tecnología e innovación, y propuso vincular a estudiantes con productores y llevar herramientas como tractores con geoposicionamiento, drones agrícolas, inseminación artificial y transferencia de embriones en la ganadería, además de impulsar políticas públicas con participación de los tres niveles de gobierno, academia, centros de investigación y sector privado.
