POR HAROLD MEADE
EXPRESO – LA RAZÓN
Mientras la agroindustria azucarera enfrenta uno de sus periodos más complicados y más de 700 millones de pesos dejaron de llegar a los productores de caña, otro flujo de dinero está dando oxígeno a la economía de El Mante: las remesas enviadas desde el extranjero.
Durante los primeros seis meses de 2026, el municipio recibió alrededor de 28.2 millones de dólares por este concepto, recursos que llegan directamente a las familias y que posteriormente se dispersan en buena parte de la actividad comercial y de servicios.
De acuerdo con las cifras de remesas por municipio, durante el periodo enero-marzo ingresaron a El Mante alrededor de 14.1 millones de dólares, mientras que entre abril y junio se recibieron otros 14.1 millones.
El comportamiento prácticamente estable entre ambos trimestres adquiere mayor relevancia frente al escenario que atraviesa la economía regional, históricamente ligada a la producción de caña y al ingenio azucarero.
Estimaciones del propio sector han advertido que más de 700 millones de pesos dejaron de ingresar a los bolsillos de los productores, recursos que en otros ciclos terminaban circulando en prácticamente toda la economía regional.
El impacto no queda únicamente en el campo, pues cada peso que deja de recibir el productor significa menor capacidad para comprar, invertir, contratar servicios o realizar mejoras, generando una cadena que alcanza al comercio, transporte, talleres, restaurantes, proveedores y prestadores de servicios, dijo el Presidente de la CANACO Amado Núñez Numa.
Destacó que durante el primer semestre del año se reportó el cierre de alrededor de 40 establecimientos comerciales y se avecina un segundo semestre complicado para la economía local.
En medio de esa contracción, los dólares enviados por los migrantes representan una fuente constante de recursos para numerosas familias.
Las remesas se destinan principalmente al gasto de los hogares y terminan circulando en supermercados, tiendas, farmacias, servicios, construcción y otros sectores, por lo que su efecto se extiende más allá de quienes reciben directamente los envíos, dijo el líder la CANACO.
Sin embargo, estos recursos no sustituyen la derrama que genera la agroindustria azucarera ni resuelven los problemas estructurales de la economía regional.
Señaló que el comercio encara los últimos meses de 2026 con cautela y con la expectativa puesta en la próxima zafra, mientras los recursos enviados por los mantenses que trabajan fuera del país se mantienen como uno de los principales respaldos para la economía familiar.
