Por Ramiro Ortega Valdez
Expreso- La Razón
CD MANTE.- Las temperaturas de hasta 38 grados, con sensación térmica cercana a los 45, han obligado a los trabajadores de la construcción a extremar precauciones durante la actual temporada de canícula, considerada la más calurosa del año.
Así lo expresó el señor Jorge Núñez García, trabajador del ramo de la construcción de la ciudad, y quien señaló que arquitectos, ingenieros y contratistas han mostrado disposición para permitir pausas de sombra e hidratación, necesarias para que los obreros recuperen líquidos y disminuyan su temperatura corporal después de permanecer expuestos al sol.
Explicó que, estas medidas son importantes para prevenir casos de insolación, deshidratación y golpes de calor, luego de que entre los propios trabajadores se han conocido reportes de dos personas que habrían fallecido este año por complicaciones relacionadas con las altas temperaturas tras permanecer laborando bajo el sol sin las debidas precauciones.
Además Núñez García destacó que, el calor se percibe cada vez con mayor intensidad, por lo que durante las semanas que restan de la canícula, que concluye a finales de agosto, las pausas para hidratarse y permanecer bajo la sombra son fundamentales para proteger la salud de quienes trabajan a la intemperie.
