POR ANTONIO BLANCO
EXPRESO/ LA RAZÓN
Las altas temperaturas que cada año rebasan los 45 grados centígrados en la región han convertido a los paneles solares en una alternativa cada vez más atractiva para comercios, empresas y algunas familias que buscan disminuir el costo de la energía eléctrica, aunque el elevado precio de estos sistemas continúa siendo la principal barrera para su expansión.
En esta zona es cada vez más común observar celdas fotovoltaicas instaladas en techos de negocios, oficinas y viviendas particulares, quienes han realizado esta inversión aseguran que el principal beneficio es la reducción considerable del recibo de luz.
Especialistas del sector señalan que un sistema residencial básico de 2 kilowatts tiene un costo aproximado de entre 38 mil y 45 mil pesos; uno de 5 kilowatts, el más demandado para viviendas, oscila entre 80 mil y 100 mil pesos, mientras que instalaciones de 10 kilowatts para inmuebles con mayor consumo pueden superar los 160 mil pesos.
En este contexto, la iniciativa presentada en el Congreso de Tamaulipas por la diputada local Lucero Deosdady Martínez López ha generado debate entre usuarios, empresarios e instaladores del sector.
La propuesta plantea reformar el Código Municipal para facultar a los ayuntamientos a exigir autorización municipal previa para la instalación de sistemas fotovoltaicos, acompañada de un dictamen de seguridad estructural o memoria de cálculo elaborada por un profesionista o perito autorizado.
La legisladora ha precisado que la iniciativa no crea un nuevo impuesto ni pretende desalentar el uso de energías limpias, sino garantizar que las instalaciones se realicen bajo condiciones de seguridad para proteger a las personas y los inmuebles.
