POR HAROLD MEADE
EXPRESO LA RAZÓN
Las intensas lluvias registradas en la región cañera de El Mante mantienen en alerta a los productores de caña de azúcar ante el riesgo de proliferación del gusano barrenador, una de las plagas más dañinas para este cultivo, advirtió el presidente de la Asociación de Trapicheros de Tamaulipas, Miguel Padrón Solís.
El dirigente cañero explicó que el exceso de humedad favorece el crecimiento acelerado de maleza dentro de los predios agrícolas, condición que se convierte en un ambiente ideal para el desarrollo de insectos hospederos relacionados con el gusano barrenador, incrementando el riesgo de infestaciones en miles de hectáreas sembradas en la región.
Señaló que, ante este panorama, es indispensable que los productores realicen labores permanentes de limpieza en los callejones, andadores y surcos de los cañaverales, con el objetivo de reducir la presencia de maleza y evitar que la plaga encuentre condiciones propicias para su reproducción y dispersión.
Padrón Solís indicó que, además del riesgo fitosanitario, el exceso de agua también afecta directamente el desarrollo de la planta, ya que los encharcamientos prolongados pueden deteriorar las raíces y disminuir el rendimiento de los cultivos.
Por ello, recomendó a los productores mantener en buenas condiciones los sistemas de drenaje parcelario para facilitar el desalojo del agua acumulada tras las lluvias. “Lo ideal es que el terreno conserve humedad, pero no que permanezca inundado, porque eso también perjudica a la caña”, puntualizó.
El líder de los trapicheros advirtió que, de continuar las precipitaciones en las próximas semanas, será necesario reforzar las medidas preventivas en los campos cañeros para evitar pérdidas económicas y afectaciones a la productividad de una de las actividades agrícolas más importantes de la región sur de Tamaulipas.
Agregó que el gusano barrenador puede provocar daños significativos al perforar los tallos de la caña, reduciendo el desarrollo de la planta y afectando el contenido de sacarosa, lo que se traduce en menores rendimientos para los productores y una disminución en la calidad de la materia prima que reciben los ingenios.
Asimismo, señaló que durante esta temporada es fundamental que los cañeros realicen recorridos constantes en sus parcelas para detectar de manera oportuna cualquier indicio de la plaga.
La vigilancia temprana, junto con el control de malezas y un adecuado manejo del drenaje, representan las principales herramientas para proteger los cultivos ante las condiciones de humedad que actualmente predominan en la región.
